Bakhamo & Amadlas {Los panes del Atlas}
Panes con aroma a Atlas
Cuando hablamos de pan marroquí, es fácil, instintivamente, pensar en los famosos khobz´s, esos panes redondos con su agujerito central tan característico. Recordaremos a niños, niñas o mujeres, por la medina, con la masa sobre una tabla, tapada con un trapo, camino del horno comunal.
Pero lo cierto, es que aparte de esos khobz´s, hay en Marruecos muchos tipos de pan, cientos de ellos que yo conozca.
Hoy, os presentamos los dos panes más desconocidos del país y posiblemente los más elaborados a diario.
Se trata del bakhamo (bajamó) y el amadlas. Estos, son un tipo de pan que se elabora in situ, antes de comer y aprovechando el mismo fuego que haremos para preparar el té o calentar la comida. Son panes de pastor y acompañados de muchas tradiciones.
En el caso del bakhamo, es un pan que solo pueden elaborar los hombres. Supersticiones y leyendas, así lo constatan. Es una masa a base de harina y agua, sin fermentos, con la que se elabora una bola, una especie de balón, vacío en su interior, hueco y que se cuece directamente sobre las ascuas o llama viva. Una vez abierto, nos servirá como recipiente, podremos incorporar en su interior hariras, sopas o cualquier otro plato que tengamos en el fuego.
Contrariamente el amadlas y siguiendo con las tradiciones, supersticiones y leyendas, es un pan que solo pueden elaborar las mujeres. La técnica es exactamente la misma, con la diferencia que este se elabora de forma plana, redondeado o no, dependiendo de los gustos de cada cual. Son panes que acostumbran a elaborar las mujeres antes de que los pastores marchen de casa. Es común, también, añadirle a la masa del amadlas, grasas animales especiadas, algo parecido a las famosas « mantecas colorás » de Andalucia.
Estos son, pues, los panes más típicos de los bereberes del Alto Atlas, de los amazighs… la esencia de Marruecos.
Una imagen… más que mil palabras.


